• El origen del pan de bono

    Se dice que años atrás un panadero italiano radicado en Cali fabricaba el pan a base de almidón de yuca, maíz y queso, y que cada tarde salía a venderlo por las calles de su barrio.

    “Pan del bono, pan del bono”, que significa ‘pan del bueno’, gritaba mientras los compradores se acercaban atraídos por su delicioso aroma. Su producto se hizo famoso y al poco tiempo fue conocido como pandebono.

    Esta rosquilla criolla, sin embargo, no es única en su especie. En Brasil se prepara una similar, de contextura esponjosa y con almidón de yuca que se conoce como pan de queso.

    La receta del pandebono ha pasado de mano en mano sin perder su esencia. Desde aquella primera mujer que los horneaba todas las mañanas en
    la Hacienda El Bono, hasta los jóvenes panaderos de hoy, el producto ha sobrevivido la llegada al mercado de cientos de sucedáneos que se disputan el rol protagónico en los desayunos y las medias tardes.

    Una de las ventajas para que su receta nunca muera es la facilidad con la que se prepara. Incluso, en algunas panaderías venden la masa lista para llevar al horno. Lo único que se debe hacer, si usted quiere darle un toque particular, es añadir un producto adicional que nada tenga que ver con la receta original.

    O, simplemente, seguir las instrucciones y disfrutar en pocos momentos de uno de los manjares más tradicionales y representativos del Valle.

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